La tradición cuenta que los relicarios de San Cosme y San Damián estuvieron originariamente depositados en la ermita de la Santa Cruz de Andosilla en Navarra, de dónde fueron robados.

Finalmente aparecieron en Arnedo donde hoy se conservan. Por esta razón, todos los años los vecinos de Andosilla y de otros pueblos de la Ribera Navarra acuden todos los 27 de septiembre a la ciudad para llevar las andas de los santos en la procesión. Al grito de ¡A Navarra con ellos! Echarán a correr tratando de recuperar las imágenes, lo que será impedido por los ciudadanos de Arnedo que defienden así sus derechos sobre los Santos.

En las Fiestas de San Cosme y San Damián la tradición se combina a la perfección con la diversión y el espectáculo. Largos y variados son los programas de fiestas que durante toda la semana invitan a la participación de propios y visitantes que, en estas fechas y más que nunca, si cabe, son más amigos que viajeros.

Mención especial merece la Feria novillera de estas fechas que culmina con la entrega del prestigiados galardón del Zapato de Oro.